Cómo trabajar con éxito desde casa

Estos días nos vemos obligados a trabajar desde casa, o como le llaman “teletrabajar”. Esta situación extraordinaria nos ha obligado a todas las empresas a enviar a los empleados a casa para trabajar desde allí. El lugar desde el que lo hagamos en casa es muy importante para poder concentrarnos y por eso os damos unos consejos para adecuar vuestro puesto de trabajo en casa.


Debería ser un lugar cómodo, que tengamos ordenado y nos interrumpan lo mínimo posible para mantener la concentración y ser más productivos.


El espacio y el material necesario para desarrollar nuestra actividad en casa dependerá evidentemente de la tarea a realizar, pero hay unos elementos comunes a tener en cuenta:



Iluminación


Posiblemente éste sea el factor más importante a tener en cuenta y que más nos costará conseguir con las condiciones idóneas. Si bien el ser humano tiene una gran capacidad para adaptarse a las diferentes calidades lumínicas, una deficiencia de ella produce un aumento de la fatiga visual, la reducción en el rendimiento y un incremento en los errores cuando se suman horas de trabajo.

Cuando se hace referencia a la iluminación debemos considerar tanto la iluminación natural como la artificial. A la hora de diseñar un área de trabajo siempre se deben considerar ambas.


La iluminación natural produce menor cansancio a la vista y permite apreciar los colores tal y como son.


Psicológicamente un contacto con el exterior a través de una ventana produce un aumento del bienestar y además ¡la luz natural es gratis! ;)


Salvo en situaciones muy concretas en que incida una luz de forma directa, la iluminación natural suele producir un deslumbramiento tolerable. Los visillos y los estores translúcidos matizan el exceso de luz que pueda entrar por las ventanas.

No obstante, necesitaremos el apoyo de la luz artificial a lo largo del día, no va a ser lo mismo la luz natural de la que se puede disponer un día de invierno nublado a las 8h de la mañana que un día de verano soleado a las 12h del mediodía. La iluminación artificial se debe usar cuando no se puede emplear la luz natural o, como ocurre en la mayoría de los casos, para complementar la natural.

Para ello, lo ideal es incorporar distintos niveles de iluminación combinando luz general, luz ambiental y luz dirigida, y tener así una transición más suave y gradual entre la luz y la sombra.


Una luz general que no sea demasiado brillante favorecerá la lectura y la visión del espacio. Este tipo de iluminación suele estar colocada en el techo y puede ser desde directa a indirecta, pasando por sus múltiples variantes.


La iluminación dirigida suele estar representada por la luz del escritorio. Esta luz debe iluminar la zona del trabajo directamente, donde se dirige la mirada la mayoría del tiempo.

Y por último es ideal tener una aporte de luz en el ambiente que evite tener demasiadas zonas con sombra.

No cometamos el error (que lo hemos cometido todos) de apagar todas las luces y dejar únicamente la intensidad de la zona de trabajo. Lo agradecerán vuestros ojos y no empeorará vuestra concentración, prometido.


Si queréis profundizar en la información y consultar la normativa podéis hacerlo en este documento facilitado por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT).

Ergonomía


El INSHT resalta la importancia de “elegir el mobiliario de trabajo más ergonómico posible” para evitar los problemas musculares relacionados con el tele-trabajo: dolor lumbar, cervical, en muñecas y hombros, etc. Los muebles de oficina que se venden con esa denominación están obligados a cumplir unos estándares que regulan su diseño, dimensiones y materiales.

Obviamente en este caso vamos a utilizar el mobiliario que tengamos en casa, pero prestad atención a los consejos y en el caso de poder elegir ¡escoged la opción óptima!

Mesa


  • Medidas: La altura recomendada es de 75-80 cm, fondo de 60-100 cm, y el largo dependerá del espacio y del uso.

  • Mate: Descartad las mesas de cristal, ya que “los materiales brillantes reflejan y producen deslumbramientos”, se subraya desde el INSHT.

  • Segura: Procurad que no tenga aristas o picos o que sea de una superficie susceptible de ruptura.


Silla


Difícilmente tendremos una silla ergonómica homologada en casa (podríais “secuestrar” la de la oficina). Podéis elegir una silla giratoria si tenéis la opción en casa para un uso no intensivo (intervalos de dos horas como máximo); si no es así, procurad al menos corregir vuestra postura constantemente.




Almacenamiento


Es fundamental tener todo el material de trabajo bien organizado y en un lugar seguro. La recomendación del INSHT sobre esto es: “Utilizad cajoneras bajo la mesa, estanterías o algún otro mueble auxiliar para guardar archivadores o manuales, documentos de mayor peso/tamaño. Para material ligero de uso frecuente, optad por atractivas cajas o cestas u otras soluciones para este tipo de accesorios”.

Plantas

Alegran la estancia y contribuyen a oxigenar el ambiente.

Textiles

Los visillos y los estores translúcidos matizan el exceso de luz que puede entrar por las ventanas.

Aparte de la parte más técnica, debemos tener nuestra parte humana tanto o más en cuenta que la primera.

Nuestro lugar de trabajo y nuestro lugar de descanso ahora serán el mismo y es importante tener unas normas y unos límites para poder seguir disfrutando de ambos.

Aislamiento


Si vivís solos sin duda os costará menos y es mucho más fácil controlar los aspectos externos. Pero tener a vuestros pequeños correteando a vuestro lado, a vuestra pareja haciéndoos observaciones de forma continua o a vuestra madre preguntando qué os apetece comer es todo un reto.


Podéis tomar ciertas “medidas preventivas”: Hablad con ellos y explicadles la importancia de que no os molesten, hacedlo de un modo constructivo y positivo y lo entenderán más fácilmente, cerrad la puerta, avisadles (en voz alta) que os metéis en vuestro santuario y nada de interrupciones. En definitiva, intentad atajar esas interrupciones antes de que se puedan presentar.

También es una buena ocasión de hacer tareas en familia: Si estáis acostumbrados a compartir oficina con compañeros, ahora haceros a la idea que los habéis cambiado por los vuestros.



Si ésto no os desconcentra, podéis proponer una hora para las tareas y trabajar todos a la vez respetando la concentración del otro. En el caso de ser una familia numerosa, podemos habilitar también la mesa del comedor y aprovechar esos momentos de trabajo para que los niños trabajen sus deberes en el mismo momento que trabajamos, crear un ambiente de trabajo y concentración familiar. Con hijos más pequeños en edad de guardería, mejor esperar a que se duerman o que otro adulto se encargue de ellos.


En la medida en que eliminéis las distracciones, podréis completar antes vuestro trabajo y disfrutar de vuestro momento de ocio, aficiones, familia y “alargar” más el día.


Fijación de un horario


Fijaros un horario y rutinas de trabajo. Que uno trabaje en casa no significa que no haya despertador, maldiciones al levantaros de cama y un horario que cumplir. Pensad y mentalizaros de que “vais a la oficina” a hacer vuestro trabajo.

Cread unas rutinas y horarios basados en vuestros “bio-ritmos productivos” y preferencias. ¡Y no saltároslos! Respetad al máximo el horario que teníais antes de este confinamiento.



No debemos utilizar la flexibilidad y libertad de horarios para fomentar la desorganización sino para potenciar vuestra creatividad e inspiración. Un buen hábito también sería ponernos ropa cómoda y crear unos hábitos como si fuéramos a trabajar, una agenda con horario por ejemplo.

Tenéis que encontrar también vuestro momento de desconexión igual que cuando salís de la oficina: apagad el teléfono, el portátil o lo que esté en vuestra mano a modo de finalización de la jornada laboral. Debéis distinguir entre el trabajo y el descanso aunque no os mováis del sitio.

Funcionalidad y orden



Cuidad el entorno y ambiente de trabajo.

Despejad, aligerad y limpiad las cosas con frecuencia. Poned mucho empeño en ello porque un ambiente poco propicio puede influir negativamente en el rendimiento e inspiración. Y viceversa.

Si no tenéis la opción de una zona independiente de trabajo, y estáis obligados a tener la mesa de comedor como campo base, aseguraros de recogerlo y ordenarlo todo bien antes de cambiar su función, tanto para una cosa como para a otra.


El lugar ideal sería una habitación en la que tengamos un despacho exterior con un escritorio, con ventana y en la que tener luz natural. En muchos casos, pero, este lugar ideal para trabajar es un sueño. Si tenemos una vivienda de un solo dormitorio, ¿qué hacemos? Podemos habilitar la mesa del comedor como nuestra nueva oficina, pudiendo recoger nuestro escritorio provisional para comer. Si somos constantes y rigurosos en ello, lo podremos conseguir.


Sandra Aguilera

Interiorista y home stager, La Sastrería inmobiliaria.


Rambla de Catalunya, 121.

Escalera Derecha, 4º2ª, 08008 Barcelona.

 931 60 00 99  -  662 92 87 28

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