¿Sabes la diferencia entre Home Staging e Interiorismo?


Cada vez está más extendido el concepto de home staging y son muchas las personas que ya han utilizado esta técnica para revalorizar su vivienda en el mercado inmobiliario, pero ¿En qué se diferencia del interiorismo y la decoración?

Antes de entrar en materia explicamos brevemente la historia del home staging, que seguro que ayudará a resolver muchas dudas:

En los años 70, en los Estados Unidos, una joven llamada Barbara Schward empezaba su andadura como agente inmobiliario. Rápidamente se dio cuenta de la necesidad de presentar adecuadamente las viviendas de su cartera y decidió utilizar su experiencia en el teatro para preparar escenas y presentarlas, ponerlas en el escenario (stage) para que los compradores vieran la propiedad de la mejor manera. Así nació el home staging, la puesta en escena en casa.

En Europa se empezó a utilizar esta técnica de marketing inmobiliario ya en los años 90, aunque en España tardó un poco más en llegar.

Home staging se traduce como puesta en escena en casa.

Para empezar a diferenciar la función de un home stager y la de un interiorista, deberíamos recurrir directamente a qué finalidad tiene cada actuación.

El home staging aporta efectividad y alta rentabilidad a quien lo contrata, a la vez de una incuestionable mejora de imagen de marca si se trata de una agencia inmobiliaria que ofrece un servicio con valor añadido como este.

El home stager hará que el valor de la vivienda se revalorice al alza en venta o alquiler. En este caso la vivienda es un producto y el home staging, una herramienta de marqueting para convertirla en un elemento del mercado altamente diferenciado.

La finalidad del home stager está enfocada a revalorizar la vivienda en el mercado inmobiliario.

El interiorismo, sin embargo, es algo más personal y subjetivo, ya no trata la vivienda como un producto, sino como un proyecto único en el que es el cliente que lo contrata el que importa.

Un buen profesional del interiorismo escuchará a su cliente, comprenderá sus necesidades y adaptará la vivienda para conseguir sus objetivos. Eso sí, siempre teniendo en cuenta los gustos estéticos del cliente ya que la vivienda deja de ser un producto y se convierte en un hogar en el que vivir.


El interiorismo tiene como finalidad adaptar la vivienda a los gustos y necesidades del cliente.

Un buen profesional del interiorismo escuchará a su cliente, comprenderá sus necesidades y adaptará la vivienda para conseguir sus objetivos. Eso sí, siempre teniendo en cuenta los gustos estéticos del cliente ya que la vivienda deja de ser un producto y se convierte en un hogar en el que vivir.


PRESUPUESTO

Obviamente el coste de ambos servicios también es muy diferente.

El home staging está enfocado a ofrecer una alta rentabilidad de la comercialización de la vivienda, por lo que su presupuesto siempre irá enfocado a la mínima inversión para obtener las máximas ganancias. Por lo general, estamos hablando de importes que van desde el 0,5% al 2% del valor del inmueble.

La inversión en servicios de home staging de calidad sirve en muchos casos para generar incrementos de precio de entre el 5 y el 20%, por lo tanto, si se hace un buen home staging su coste fácilmente puede resultar cero.


En el interiorismo es más difícil dar un porcentaje. Las cifras dependerán de cada caso y de las posibilidades del cliente, pero tiene un coste más elevado ya que hay más partes implicadas: Este servicio suele ir acompañado de la compra de mobiliario, decoración y de un servicio integral en el que se coordinan los diferentes industriales que participan en el proyecto en cuestión.


TIEMPO


Otra de las grandes diferencias entre el home staging y el interiorismo la encontramos en el tiempo que debemos invertir en cada una de ellas.

Una transformación de home staging puede realizarse en un solo día si no hay reparaciones que hacer, o unas pocas semanas dependiendo de las intervenciones a realizar.

Sin embargo, un proyecto de interiorismo puede durar varios meses, ya que se estudia profundamente cada caso y además se complementa con la venta y el montaje de mobiliario, en muchos casos a medida, que se prolonga en el tiempo según los requisitos de los fabricantes.


ESTILO

Tanto en los proyectos de home staging como en los de interiorismo, la finalidad es modificar la apariencia de la vivienda y el estilo en la decoración.

En el primer caso, necesitamos despersonalizar y neutralizar la decoración, creando así un estilo que agrade al mayor público posible. La vivienda tiene que aparecer como un lienzo en blanco en el que el visitante es capaz de visualizar su futuro hogar. En este caso el menos es más es la premisa más importante.

En el caso del interiorismo es todo lo contrario, la decoración será personalizada y adaptada al gusto concreto de la persona que lo contrata y se tienen en cuenta sus preferencias en cuanto a colores, texturas, materiales, etc. El interiorista se encargará de hacer una correcta coordinación de todos los elementos respetando el gusto del cliente.

TEMPORALIDAD DEL PROYECTO


El home staging es algo efímero, la escena creada permanece en la vivienda un corto periodo de tiempo, solamente hasta que ésta se vende. En la mayoría de casos se combinan, además mobiliario real, muebles de cartón o interpretaciones visuales de los mismos que no se podrían utilizar para vivir. Lo que pretende el home staging es hacer visible a partir de volúmenes las posibles distribuciones de los espacios quedando claro así su tamaño.

El interiorismo está pensado para ser algo permanente: Se trata de hacer habitable un espacio contando siempre con las necesidades de cada usuario final. Por ejemplo, para una familia con cinco miembros, se tendrá en cuenta el número de sillas, del tamaño de la mesa y del sofá para que puedan estar cómodos y pasar agradables ratos juntos.


ENVERGADURA DE PROYECTOS


Hacer un home staging por parte de alguien sin formación en interiorismo hará que no se esté preparado para hacer frente a proyectos de gran envergadura, su labor consiste en poner en escena un espacio ya preparado. Del mismo modo, un interiorista sin formación complementaria en home staging podría cometer errores básicos en una puesta en escena. (En otro post os explicaremos los errores más comunes).

El interiorismo requiere de unos estudios técnicos superiores específicos que garantizan su preparación para asumir grandes y pequeñas reformas. Su trabajo en un proyecto es tan importante como el trabajo de un arquitecto, el de los propios albañiles o las empresas de construcción que llevan a cabo la obra, sea del tipo que sea y del tamaño que sea. Debe, además, estar al día de las últimas tendencias, conocer bien el mercado y las técnicas y los proveedores que pueden ofrecer el elemento que se necesite en cada caso.

Un ejemplo práctico de una vivienda que sale a la venta

La labor del home stager empieza en el momento en el que se plantea lanzar al mercado un inmueble. Con el home staging se encargará de reconocer los fallos, mejorar su atractivo y realizar un reportaje fotográfico para ofrecer una imagen atractiva para su comercialización.

El interiorista cogerá el relevo en el momento que haya un nuevo propietario de dicho inmueble. Se encargará de ofrecer las soluciones adaptadas a sus necesidades, realizará el proyecto y pondrá a disposición del cliente todos los recursos necesarios para convertirlo en su hogar.

En definitiva, aunque ambos mundos están muy relacionados, hay una clara diferencia entre el home staging y el interiorismo pero se complementan a la perfección.


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Sandra Aguilera

Home Stager e Interiorista l La Sastrería Inmobiliaria

Rambla de Catalunya, 121.

Escalera Derecha, 4º2ª, 08008 Barcelona.

 931 60 00 99  -  662 92 87 28

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